Archive for the enseñanzas Category

Cerrando los ojos

Posted in Amor, amor y desamor, Aprendizaje, Elegir, enseñanzas, MIS ESCRITOS with tags , , , , , , on 10/05/2015 by ena4

 

 

 

 

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Algunas veces la gente afirma categóricamente que ha amado, o que los han amado totalmente seguros de lo que dicen.

Amar, todos creen haber conjugado el verbo, pero la verdad es que la mayoría están en una gran confusión.

Yo soy una de esas personas que he creído amar, sólo porque en mis relaciones lo dí todo. Puse toda la pasión, me centré en el otro, apoyé, intenté que mejoraran. Cada uno de ellos creí amarlos y desde el primer momento creí que serían el amor definitivo, el de verdad.

Cuando pasó el tiempo me di cuenta que realmente nunca amé, creí hacerlo, pero no lo hice. Nunca hubo esa persona que al besarme hiciera desaparecer el mundo, siempre había detrás unos padres, una economía, una religión, unas obligaciones, unas amistades o unas ex, unas metas inamovibles, un trabajo,  unos deseos, unos sueños que cumplir. Nunca hubo ese alguien que me hiciera perder la cabeza, o plantearme mis objetivos para cambiarlos por algunos comunes. La verdad ellos no daban nada, y esperaban que yo cambiara mi vida por ellos, y de hecho alguna vez me planteé hacerlo, pero movida por el “es lo único que puedo hacer si quiero que esto funcione, la única solución” más que por el hecho de decir “no me importa lo que pase, no me importa lo que sea, sólo sé que esa persona existe y que yo quiero existir junto a él sea como sea, y pase lo pase”

Eran esos “amores” egoístas a los que piden que modifiques toda tu vida, a veces de forma directa, a veces de forma indirecta, y que cuando no lo hacías porque intuías que las cosas no eran equitativas, encontraban la forma de culparte de todo. Y yo era esa persona, que lo daba todo porque me hacía feliz verlos felices, hasta que me daba cuenta que también quería ser feliz, y también quería ser tomada en cuenta, y que también quería ser parte de la pareja, no para ser moldeada al gusto de ellos, sino para plantear juntos nuevos objetivos, nueva manera de vivir, nuevas maneras de hacer que incluyan a dos, no a uno sólo. Y por supuesto, cuando llegaba a este punto de no sentirme parte de una pareja, abandonaba las relaciones.

Sí soy de esas mujeres que algún libro titula “las mujeres que aman demasiado” pero yo no lo considero amar demasiado, ni falta de autoestima, pues quien me conoce bien sabe que soy una persona segura de mi misma, aunque con inseguridades, porque estar segura de ti misma no significa que no existan inseguridades, igual que el ser valiente no significa no tener miedo, sino que estar segura de ti misma es saber dónde están tus inseguridades, aprender a convivir con ellas, aprender a que nadie te haga daño con ellas, y a no dejar que estas inseguridades te impidan ser feliz. Aprender que una inseguridad te pone un límite pero saber que ese límite puede que no sea eterno si te fijas en tus características fuertes.

La cuestión es que nunca cerré los ojos y me olvide del mundo, y no creo que ninguno haya cerrado los suyos y se haya olvidado de su mundo. Nunca cree un mundo alrededor de un nosotros, ni sentí que ellos lo hicieran. Nunca sentí un nosotros, compuesto por un tú y un yo, sino que siempre había un nosotros con más personas dentro, más tendencias, ideas, ideologías que no solo las nuestras. Siempre sentí que era la tonta que daba demasiado sin recibir nada o poco a cambio, y que no había nadie al nivel de mi pasión. Siempre sentí que era “segura” y que realmente preferirían estar con alguien diferente a mí.

Aún así fui feliz, porque di todo de mi, lo mejor y lo peor, porque yo me río mucho cuando oigo eso de “yo siempre he dado lo mejor de mi”, bien, entonces no te has dado por entero a nadie, has dejado puertas cerradas, no has permitido que te amen, que entren en todo tu ser. Sin embargo yo en todas y cada una de mis relaciones, abrí todas las puertas, saqué lo mejor y lo peor, jugué todas mis cartas sin importarme perder la apuesta, o sin temer los juicios, peleé todo lo que pude porque las cosas funcionaran, también me humillé y rebajé, y cuando me di cuenta que eso no es lo que quería a pesar del dolor, abandoné.

Y con la lejanía me doy cuenta que nadie estuvo a la altura de mi pasión, que todos se quedaron pequeños, que jamás los amé a ellos, aunque sí amé a lo que creía que eran, que los subí a un pedestal que no les correspondía, que les permití durante un tiempo ser lo más importante de mi vida pero no por ser ellos, no porque ellos fueran realmente importantes, sino que ellos tuvieron la importancia que yo les quise dar.

Cuando las personas me dicen, yo sí he amado y me han amado, pero el amor se acabó, después de contarme ciertas cosas que no son propias del amor, pienso que pena que a cualquier cosa se le llame amor, porque el amor debe ser parecido a eso que cuando alguien te besa y cierras los ojos, desaparece todo, absolutamente todo, y no hay un lugar donde quieras vivir, no hay un problema que quieras que te haga perder el tiempo, no hay otras personas fuera de ese beso, y por tanto, no hay lugar donde ir ni otras bocas que quieras besar, ni otros abrazos donde cobijarte cuando ese beso se acaba. Cuando cierras los ojos debe ser un tú y yo, no sólo un tú o un yo, no sólo lo que tú esperas de la vida, ni el lugar donde hasta ese momento querías vivir, no es adaptarte al otro, ni que el otro se adapte a ti, sino crear juntos ese lugar, ese lugar donde seáis dos y los dos os sintáis bien. Algo así debe ser el amor.

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Ríos de pasión

Posted in Aprendizaje, enseñanzas, MIS ESCRITOS, Personalidad, Tristeza, soledad, melancolía with tags , , , , , , , , on 21/09/2014 by ena4

agua y cielo

 

 

Soy una persona que ha tocado rara vez el cielo con las manos, pero lo he tocado en más de una ocasión. Soy una persona que rara vez ha tocado los subsuelos, pero también los he acariciado en más de una ocasión. He estado arriba, muchísimas veces, y he estado abajo puede que muchísimas más.

Quizás por ello, o quizás no, en mi fluyen miles de ríos más extensos y caudalosos que el más grande que se conozca en este mundo.

Tengo ríos de inmensa tristezas, de aquellos que parece que nunca se vayan a secar, pero que sorprendentemente, se secan mucho más rápido de lo que es habitual en otras personas. Ríos secos, pero que siguen sus apasionados surcos impresos en mi.

Tengo ríos que transmiten paz, cargados de aguas brillantes y cristalinas, llenos di vida y vivencias, ricos en todos los sentidos y que por suerte, no se han secado ni creo que nunca lo hagan porque empiezo por respetarlos.

Tengo en mi cascadas de ira, odio, de ganas de venganza, de agonías, de ganas que se haga justicia.. Llámenlo como quieran según sus conciencias se lo permitan porque las ganas de justicia no es más que venganza, odio o ira camufladas en palabras menos ardientes o políticamente correctas. Bien yo no lo camuflaré, tengo todas esas cascadas en momentos de mi vida, sobre todo cuando golpea fuerte o de forma injusta o cuando la infamia sobre mi persona o sobre mi familia galopa hasta lugares donde creías que jamás podría entrar una mala palabra sobre ti.

Tengo cascadas muchísimo más grandes que las anteriores, llenas de amor, de dulzura, de empatía, de buen hacer, de calor, de amabilidad y respeto, que por suerte, son mucho más grandes que las otras, y por tanto, impiden que me tome la justicia por mi mano, guardar un enfado demasiado tiempo, o albergar un rencor dentro de mí.

A pesar de que a veces en mi hay lluvias de mil mentiras, soy una persona honesta y sincera.

En mi casa, se hizo de todo para que tuviéramos estudios, los menesteres básicos cubiertos y la educación que sólo se puede recibir en una casa honesta de no hacer daño gratuitamente, no aprovecharse de nadie, ni ir con artimañas deshonestas para encadenar otras almas. Se nos enseñó a defendernos también y a no creernos ni más ni menos que nadie. y luego se nos dio el libre albedrío para hacer con lo aprendido lo que quisiéramos, según nuestra conciencia o según cómo se haya interiorizado esas enseñanzas y/o creencias.

Por todo ellos quizás soy honesta, directa y excesivamente sincera, sin pretender influenciar en nadie, pero sí dando pie a que las personas se piensen, se sientan, se perdonen y aprendan a vivir con ellos mismos sin las máscaras que hoy las sociedades, los profesionales y las nuevas modas nos obligan a  imprimir.

Cuando estoy triste lloro, y no me importa que las nuevas tendencias digan que no debamos de llorar, sino que hay que mirarse a un espejo y decir que fuerte soy, que maravillosa persona y que la divinidad está dentro de mí, o qué he aprendido de esto… a veces las cosas llegan sin enseñanza y lo mejor que se puede hacer es llorar para secar el río de amargura que se ha creado dentro de ti, o gritar, o correr sin parar, o decir cuatro cosas a los causantes de esa riada, y luego ya pensarás cómo, cuándo, por qué, y si realmente lleva una enseñanza, pero lo primero es secar el río antes que se haga más caudaloso o antes que te arrastre a cosas peores.

Tengo 42 años, a lo largo de mi vida, he dado mucho, quizás demasiado y lo que he conseguido es que sanguijuelas de todos los tamaños y colores, se aprovechen de mí y me manipulen a mí y al entorno como les dé la gana, incluyendo personas de mi familia… he tragado, he callado, he intentado razonar hasta que al final he dicho esta boca es mía (y a veces de forma no muy correcta, vomitando esos raudales que ha borbotones recorrían mi cuerpo), y por tanto, cuando exiges respeto pasas a ser la mala de la película. Pero estos 42 años, me han llevado a darme cuenta, que esos vampiros, siempre están ahí, y que por mucho que calles, quieras o ames, ellos jamás repararán en el daño que te hacen, porque ellos son el ombligo del mundo, y necesitan de tu sangre para sobrevivir, y cuando les falta la sangre, tú eres el usurero que les ha quitado su alimento para existir.

Sí, tengo 42 años, y he aprendido, que mi bondad hace que vaya, una, dos y también tres veces pero que el cansancio me puede, y ya no quiero, ni pierdo el tiempo más de tres veces con personas deshonestas, que se creen que sólo ellos tienen sentimientos, que se creen superiores y por ello con el bastón de mando para herir, justiciar, o adjudicar penas.

Con 42 años, no he perdido la capacidad de perdonar, pero si he adquirido otra mucho mejor que es la de alejar, de no tener miedo a que me juzguen injustamente, de no tener miedo a la soledad y que a la primera que debo respetar es a mí misma. Y he aprendido que con ello se ahorra una mucho tiempo y muchísimos dolores de cabeza, aunque no niego que a veces sigue doliendo por las personas que menos los merecen.

Con 42 años, he tenido todo tipo de riadas, de las que destrozan y se llevan todo a su paso, de las que refrescan y alegran, de las que te hacen respirar profundo, y de las que te hacen aguantar la respiración. Riadas que a veces te han hecho sentir que no puedes nadar más y quieres dejarte hundir, y riadas que a pesar de ser mucho más violentas te han hecho luchar con más garras y fuerzas.

Sí he tenido una vida intensa, y ávida de miles vivencias que no quisiera que pasaran los enemigos más grandes, pero también de aquellas tan genuinas y buenas que quisiera que todo el mundo las pasara aunque sólo fuera una vez.

He conocido en mi vida a un ángel, y a miles de demonios, de los cuales, los peores han sido los que se han escondido detrás de las palabras amor, soy feliz y no tengo penas (que contra más alto o veces lo dicen suele ser todo lo contrario), de Dios y de la bondad.. pero la luz de ese ángel, me insufló tanta vida, que por mucho que hayan querido desgarrarme, ahuyentarme, pisotearme, siempre he acabado en ese torrencial de amor que sigue en mi, a duras penas, magullada y a veces incluso un poco más muerta que viva, pero sea como sea, sigo ahí fluyendo.

Seré odiosa, por no camuflar las palabras, me borrarán, me eliminarán de sus vidas, y dirán cosas políticamente correctas o se inventarán cosas sobre mi vida por si se me ocurre acudir a algún conocido que no crean otras versiones.. pero la verdad, y todos los que se han enfrentado conmigo lo saben perfectamente, es que jamás juego con los sentimientos de nadie, soy clara en lo que quiero, doy más de lo que debería, no me aprovecho y nunca, nunca, hago a nadie lo que no me gustaría que me hicieran, no me vendo por dinero, ni posición social y prefiero mil veces vivir con trozo de pan duro y roñoso que coger el dinero que no he ganado.

Será quizás que también uno de mis ríos caudalosos va cargado de orgullo y honor, bien o mal entendido…  quizás sí, no lo sé, pero sea un defecto o no, nunca me arrastro ni para conseguir dinero, ni mucho menos para robarlo, ni para tener una familia, ni mucho menos obligar a nadie a tenerla, ni para tener una pareja o no,  ni siquiera para tener un mejor bienestar.. por eso si algo realmente me duele, es que haya personas que me ataquen y levanten calumnias en estos temas, que mancillen toda mi vida con palabras sin control cargadas de mentiras.

Tengo mil raudales, riadas, lagos y mares en mi, algunos secos otros no, unos beneficiosos, otros no, unos se desbordan cuando menos lo esperas y otros dan vida, pero tengo ya 42 años para decir a tantos demonios basta ya, conozcan sus riadas, sus prepotencias,  y no se inventen las mías, que bastante tengo ya con las que tengo, como para que se traigan sus tormentas inventadas o creídas, a mi ser.

A medida que pasa el tiempo

Posted in enseñanzas, Esperanza, luminiscencia, MIS ESCRITOS, Parejas, amor y desamor, Personalidad with tags , , , , on 26/07/2014 by ena4

 

CAMINO EN LA CIUDAD

 

 

A medida que pasa el tiempo, te sueles dar cuenta que no todo lo que pasa en tu vida lleva una lección o es porque te lo merezcas, simplemente las cosas pasan porque sí. A veces, muchas veces, aprendes algo de ellas, otras muchas no aprendes porque no hay nada que aprender. Unas veces te mereces lo que te pasa, otras muchas no, pero pasa igual. A veces siembras lo que has cosechado, otras veces llegan tempestades y se llevan tu cosecha, sin ser justa, sin tener porqué, pero pasa, y no hay nada que se puede hacer salvo levantar el vuelo cuanto antes, y no dejar que las heridas te impidan continuar el camino. Así aprendes, que la generalización, buena o mala, no es el camino, no a todos los que les pasa cosas malas, son malos, no a todos los que les pasa cosas buenas, son buenos, la vida no siempre da lo que cada uno se merece, y los seres humanos menos.

Quizás en cada cosa puede que haya un porqué, pero a veces, es mejor no preguntárselo, pues eso lleva a la depresión. Otras muchas aunque te lo preguntes, no hay ese porqué, y estancarás tu vida preguntándolo y de nuevo ha pasado porque sí, como un número aleatorio que te ha tocado, y ya está.

Los amores, o desamores, aún son más aleatorios, y más injustos que nada en este mundo. Se buena, ingenua, confía, cree, trata con respeto, entrégate entera, sé sincera y ama, y probablemente serás utilizada, insultada, despreciada, tratada de mentirosa y tirada cuando aparezca otra persona que dé más estatus, posea más belleza, juventud, ame menos, entregue menos y reciba más. Pero no siempre es así, por eso si esa es tu forma de actuar, no temas a esos seres superficiales que cada vez nos invaden más, porque no estarás completa si no lo haces, porque no estarás viviendo la vida tal y como quieres.

A medida que pasa el tiempo, te das cuenta que aunque sufras y te degraden, ser auténtico es lo mejor que puedes legarte a ti mismo, es tu mejor aprendizaje, y la manera en que más tranquilo vives contigo mismo, aunque a veces, no con los demás porque digan lo que digan, hoy en día no se busca autenticidad, la hipocresía hoy es la reina de las fiestas, y casi siempre va cogida de la mano de la maldad y detrás de ellas anda la competitividad.

Las tres damas varoniles andan estiradas y con las cabezas bien altas desafiando todo lo que no sea como ellas, o no tengan una bonita imagen, y una inmensa mayoría las aplaudirán a su paso, como si realmente sea lo deseado. Aprenderán de ellas y ejercerán sus lecciones y de nada, de nada, te servirá decir que la vida todo lo pondrá en su lugar, ni que ya sembrarás lo que has plantado, ni que de pronto, todos, como si se hubieran dado un golpe en la cabeza, descubrirán tus cualidades, pues no es así, y a la mayoría no les importan, salvo para utilizarte y luego tacharte de mala si osas defenderte ante las injusticias.

Cuando pasa el tiempo, te das cuenta que la vida es una mala política, que crea monstruos en las sociedades que creen ser buenos, y destruye a los buenos para que su luz no deslumbre a nadie.

Pero, a medida que pasa el tiempo, también te das cuenta, que nada merece la pena si renuncias a tu ser, aunque no sea exitoso, aunque no siga la corriente. Que tu vida individual la puedes llenar de tus mejores sonrisas, tus mejores acciones, y de todo lo que para ti sea esencial, sin importar mucho el resto. Que en ti mismo está el centro de caminar, cómo y dónde quieres, o tirarte en el camino y no caminar más aunque todos digan que constantemente debes hacerlo, porque vivir, no tiene que significar que siempre andes, porque el construir no es andar, y porque el avanzar, no es caminar, puedes hacerlo tirado al lado de un camino, o en medio de éste si tú consideras que es mejor para ti, y puedes crear desde ese punto, tanto o más como los que constantemente caminan buscando, deseando encontrar, o recibir lo que las vida le debe, porque a veces camina y crea mucho más el que vuela soñando inmóvil desde su propia vida, al que camina sin cesar buscando sin saber el qué.

A medida que pasa el tiempo, te das cuenta, que el camino puede estar creándose dentro de ti, y no bajo tus pies.

La sombra

Posted in Aprendizaje, enseñanzas, MIS ESCRITOS with tags on 01/04/2014 by ena4

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 No sé a lo largo de la vida cuántas veces crees poder hacer algo y de improvisto aparece esa sombra larga, fría y oscura que te sumerge en un mar de inseguridades y te impide avanzar.

 Esa sombra tiene muchas formas, nombres y formas de aparecerse. A veces la sombra está en la boca de tus padres que te enseñan a qué temer, cómo cuidarte, qué hacer o no hacer, cómo ser humilde, espabilado o defenderte, quienes son buenos para la amistad o el amor y quienes no… . Esta es la sombra del buen hacer, del amor, pero aunque viene de buenos sentimientos y deseos, te impide realizar muchas cosas, te impide muchas veces ser una misma por miedo a ver la decepción en sus rostros, otras porque te infiltran tantos miedos en tu cabeza que a veces ves fantasmas donde no los hay, y otros fantasmas que deberías ver, ni los percibes porque estás tratando de esquivar a los primeros.

Otras veces la sombra viene en forma de “amistad”, si entrecomillas, porque todos hemos tenido ese sombra conejera que nos dice, tú no puedes, ese ni te mira, no es que lo hagas bien es que has estado más tiempo aprendiendo, no alcanzarás ese límite… es decir, aquellas personas que no se atreven a volar, o no saben volar y por tanto, cortan las alas a quienes tienen al lado.

Después tras de ti, también va la sombra de aquel que siempre dice “va no te atreves” “no tienes narices de hacer” .. el que siempre te reta pero curiosamente en cosas que te van a perjudicar y jamás en cosas que te hagan avanzar. Y estas sombras son de las más peligrosas.

También está la sombra del ser superior, el ser que todo lo hace mejor que tú y te recuerda cada día que no sirves para nada, y que debes de dar gracias a tener una persona tan eficiente como él o ella a tu lado. Esta sombra se ríe de ti en cuanto te das la vuelta, y no duda en ridiculizarte ante los demás. Son aquellos que quizás son muy buenos en su campo, y si te atreves a meterte en ese mismo campo, para que destaquen más por su saber hacer, deben de pisar y resaltar lo que los otros hacen mal, y por supuesto, en privado te dirán “no te preocupes tú puedes” pero en público ni se acercarán a ti no vaya a ser que lo relacionen contigo. Son esos subgrupos de gente chip en un campo u otro de la vida.

La sombra de la sociedad que te etiqueta, clasifica, para crear seguridad pues algo que no está etiquetado no sabemos qué es, y si no sabemos que es hay que temerlo, despreciarlo desterrarlo, y si lo etiquetamos sí sabemos qué es y haremos exactamente lo mismo si no pertenece a nuestro grupo, o si pertenece a nuestro grupo, aceptarlo.

Por último tu sombra, la peor de todas, porque se retroalimenta de las otras sombras, las que te persiguen donde quiera que vayas, y hace tu oscuridad más extensa. La que bebe de los miedos creados en tu mente por ti o por terceras personas. La que te boicotea más duramente que la sombra de los otros, la que pone límites demasiado severos, orgullo en tu pasión, indecisión en tus seguridades, angustia en tus sentimientos, la que te dice que no mereces en tus frenesís, la que te dice que representes un papel porque por ti misma no serás aceptada. La que no sólo te dice “no puedes” sino que te paraliza para que se cumpla ese pronóstico.

Pero si te fijas, las sombras nacen, crecen, se ven, cuando más luz hay, así que tienes dos opciones: apaga todas tus luces, y camina en la oscuridad, o deja esas luces abiertas y aprende a jugar con las sombras.

Una sombra nace porque obstaculiza una luz,  ocupa todo tu espacio detrás de ti. Tú eres quien obstaculizas esas luces para crear esas sombras, y por tanto, no sería más inteligente mirar lo que tienes delante y dejar lo que hay detrás? No sería mejor mirar hacia la luz y dejar que la sombra te siga si quiere?

Hay tantas luces en la vida que nos negamos a mirar, tantos focos en la vida por descubrir, y hay tan veces que no nos damos cuenta que cuando más te machacan es porque tu luz está creando sombras en esos seres inseguros que nos rodean, tú eres el obstáculo que los sumerge en penumbras. Otras quizás no seas obstáculo pero eres esa luz de diferentes colores que no aceptan por ser diferente, ni mejor, ni peor, o en según que casos mejor o peor, y que al ser diferente distorsiona tanto la luz que están acostumbrados a seguir, y sus sombras se llenan de diferentes tonos, que eso les causa miedo, desconcierto, sensación de inseguridad o malestar.

 No sé a lo largo de la vida cuántas veces crees poder hacer algo y de improvisto aparece esa sombra larga, fría y oscura que te sumerge en un mar de inseguridades y te impide avanzar, sólo sé que si te impide avanzar simplemente opta por mirar al frente, ahí nunca aparecerá.

Un Compañero Para Toda La Vida

Posted in amor y desamor, enseñanzas, OTROS AUTORES, Parejas, amor y desamor with tags on 15/02/2014 by ena4

El artículo pertenece a Clarissa Pinkola Estés y lo encontré en la siguiente página: http://blog.losarcanos.com/un-companero-para-toda-la-vida/

La imagen maravillosa si no me equivoco pertenece a

Luiswr

Lo comparto con ustedes porque es francamente bueno y la imagen genial…  y puede ayudarnos a todos.

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1- Elige a alguien como si fueras ciego.
Cierra los ojos y observa qué puedes sentir de esa persona, de su gentileza, su lealtad, su comprensión, su devoción, su habilidad para ocuparse de ti, su habilidad para cuidar de sí mismo como un ser independiente. En nuestra cultura nos basamos mucho en lo que vemos con nuestros ojos externos. Pero cuando miramos al objeto de nuestro amor, es mucho más importante lo que vemos con los ojos cerrados.

2- Elige a alguien que tenga la habilidad de aprender.
Si hay algo que verdaderamente hace diferencia entre un amante para toda la vida y uno fugaz, es una persona que tenga la habilidad de aprender. Dice el refrán “el ignorante es poco tolerante”. Aquellos que no pueden aprender cosas nuevas, ver las cosas a la luz de lo nuevo, ser curiosos acerca del mundo y de cómo funcionan las cosas o las personas, a menudo se cierran y dicen. “No, esto tiene que ser así, de este modo” y para una relación de toda la vida es mejor estar con alguien que se abra y se cierre aprendiendo y evolucionando.

3- Elige a alguien que quiera ser como tú, fuerte y sensible a la vez.
Para no confundir el significado de estas palabras, no relacionarlas con la rigidez y la fragilidad. La fuerza en el sentido en que es fuerte un árbol: pueden soplar fuertes vientos pero se sostendrá porque es flexible y se moverá para adelante y para atrás con el viento. Y en cuando a la sensibilidad, estoy hablando de ver, estar alerta a las cosas que están alrededor de uno. Algunas personas pueden necesitar una pequeña ayuda en esto, pero a menudo en algún en algún lugar profundo en su mente, o en su corazón, ya están despiertos y alerta a todas estas cosas, si bien no saben cómo articularlas. Y es por eso que el número 2 es tan importante: la habilidad para aprender. Puedes tener todas las posibilidades, todas las potencialidades del mundo para ser amable, amoroso, devoto, bueno y el mejor amante conocido del género humano pero si no puedes aprender a desarrollar ese potencial. ¡Entonces no sirve de nada!

4- Elige a alguien que cuando lo hieras, sienta dolor y te lo muestre.
Y viceversa… elige a alguien que cuando te hiera, vea tu dolor y lo registre. Esto es muy importante. Hay muchos modos en que la gente muestra el dolor. A veces reclamando es una de las cosas que hacen las personas más extrovertidas. Reclaman, se vuelven locos… pero es su propia expresión de dolor. Lo peor es cuando le haces a tu compañero algo que no es amable, o que es impensado y él no muestra reacción. Como si no se permitiera a sí mismo mostrarse verdaderamente humano en tu presencia. Pasamos por muchas relaciones o unas cuantas, antes de encontrar a alguien con quien querríamos pasar nuestra vida. Sentimos las heridas en tantas relaciones que empezaban con grandes esperanzas pero que terminaban con fallas y accidentes. Por otro lado, te vas a encontrar con otro que no está intacto, que también está herido de algún modo. Como resultado de esto es que la habilidad de tu compañero de mostrar su dolor es tan importante como su habilidad para percibir tu dolor. ¡Es muy importante! Porque por naturaleza de las relaciones hay momentos de tensión en que presionamos o hicimos algo que lastimó al otro y esto no puede ser evitado completamente, pero no debe ser la misma herida una y otra vez. La gente tiene que aprender cada vez. Puede que alguien haya acumulado enojo y sufrimiento, heridas de los amantes anteriores, y haya adquirido así la habilidad de herir al nuevo amante y hasta ser desbordado por el deseo de herirlo. Entonces debe ser capaz de parar, de detenerse cuando ve el dolor en la otra persona.

5- Elige a una persona que tenga una vida interior.
Trabajando, dibujando, escribiendo, a través de la meditación, la religión, algo que ame. Elige a una persona que esté en viaje y te vea como a un compañero de camino, un compañero de viaje. La habilidad para estar completamente con el otro y al mismo tiempo enteramente separado es muy importante. Las relaciones son cíclicas y hay momentos para estar muy cerca el uno del otro y otros momentos para apartarse.

6- Elige a alguien que tenga pasiones similares a las tuyas en la vida.
Una relación construye una memoria. Estas memorias, lo compartido, son el “pegamento” lo que une la relación. Por el placer que es recordar buenos tiempos juntos, pero también los tiempos duros. Si no hay nada que verdaderamente disfruten juntos, es muy difícil pasar estos tiempos con el otro. Aun cuando cada uno pueda ser muy distinto del otro y hacer cosas muy diferentes, tiene que haber algo, algo tan simple como descansar juntos en la bañera o secarse juntos el pelo al sol, o dar vuelta a la manzana cada noche, o cualquier cosa de estas muy simple… sé que estarás pensando, cepillarse juntos los dientes a la mañana… Si, poco más que esto.

7- Elige a alguien que tenga valores similares.
En cuanto a tener hijos, al nacimiento de los niños, la familia, roles de hombres y mujeres y las ideas acerca del dinero y la religión. Tal vez todas estas cosas juntas son el ideal y no las puedas encontrar todas sobre todo al principio de la relación, pero puedes tener esto en cuenta. Elegir a alguien que tenga valores similares tiene que ver con disminuir las fricciones en la relación y estas cosas deben sintonizarse si ha verdadero compromiso. Esta sintonía debe darse también en un nivel pragmático y cuando se da en estos niveles prácticos en más fácil que pueda darse en otros niveles más sutiles.

8- Elige a alguien compasivo, a alguien que sea capaz de escuchar, a alguien que te dé tiempo.
Particularmente si eres una persona impulsiva, al tener un compañero que no sea tan impulsivo como tú, eventualmente hallarás cierta lentitud que será buena para ti. También alguien que sea un poco lento, al estar con un compañero que sea bien distinto se acelerará un poco. Y podrán después de un tiempo hallar un ritmo propio de la relación. A veces las personas tienen que estar ocho o nueve años hasta tener este ritmo completamente desarrollado. Lleva tiempo construir un milagro… no un milagro porque estén juntos sino por la fuerza que hay en el centro de una relación por la profunda guía del amor.

9- Elige a alguien que se pueda reír de sí mismo.
Poder hacer un chiste y reír de la situación y de sí mismo es muy importante. Pero supongamos que no tienes un compañero muy chistoso, elige a alguien que pueda parar una discusión y aprender a reírse de la situación (vuelve al punto 2, alguien que tenga habilidad para aprender)

10- Elige a alguien a quien puedas tolerarle las fallas y características.
En los momentos de tensión y cansancio, las cosas que más te atraerían de un compañero, las cosas más encantadoras, serían las que después te volvería loca… Así que no pienses que podrías vivir con alguien que tiene cosas que realmente molesta a las otras personas y que para ti no son importantes porque él o ella las está haciendo y él o ella es tu amante. Hay algunas cosas que son intolerables en cualquier relación sea el matrimonio o las sociedades y los negocios. Tales como el alcoholismo, el abuso sexual, el juego, las actividades criminales, Una persona que no dice la verdad, una persona que no te puede mirar a la cara, una persona por la que no podrías dar fe, una persona que puede hacer cualquier cosa por tapar sus errores. Todo eso sería construir una relación en un terreno inseguro.

11- Ser amigos y no-solo amantes.
Y no es solo que digas “si yo sé lo que eso significa, significa que me guste y que lo ame” Significa más que eso y un modo de juzgarlo es pensar. ¿Harías por tu pareja lo que estás dispuesta a hacer por tu mejor amigo? ¿Estás dispuesta a escucharlo, estás dispuesta a hablar de las cosas de las que él tiene ganas de hablar, a prestar atención a los detalles de lo que dice o tiene ganas de hacer? Esto no significa que tengan que estar cuidándose el uno al otro siempre y para siempre, pero sobre ciertas bases y en algunos detalles por cierto que deben hacerlo. Entonces cuando pienses en lo que harías por tu mejor amigo y en lo que harías por tu amante, las cosas se aclararán para ti.

12- Elije a alguien que haga tu vida más grande y no más pequeña.

La excusa del diablo-silla

Posted in Aprendizaje, Elegir, enseñanzas, MIS ESCRITOS, Personalidad, REFLEXIONES with tags , on 27/05/2013 by ena4

He aprendido que los principios dan miedo que los finales son tristes y que lo importante es el camino que queda por recorrer.. no sé muy bien quién escribió esto, pero mucha razón hay en ello.

A lo largo de mi vida, que ya son años, he aprendido eso, y mucho más, como por ejemplo, que en sí, los principios no son los que dan miedo, sino las reacciones de quienes nos rodean hacia ellos.

Yo soy persona de principios, y los sigo fielmente sean o no equivocados, y si en el camino encuentro que son equivocados, los cambio por nuevos principios, por todo ello, por ser fiel a ti misma y tus creencias, por saber rectificar cuando crees que estás equivocada, te encuentras personas que te “machacan” sin ningún miramiento, o bien porque sus principios son diferentes a los tuyos (tan equivocados o certeros como los tuyos, pero les falta humildad para reconocerlo) o bien porque carecen de principios, y éstos últimos son los reyes de las excusas, las mentiras, de fingir principios que no tienen y de machacar almas.

Antes luchaba, defendía, explicaba mil veces si hacía falta o si quien estaba enfrente me importaba, para ser entendida, pero he aprendido por fin que salir corriendo no siempre es de cobardes, sino que a veces es lo mejor, dado que quienes ponen excusas para todo, contra más explicaciones des, y más intentes ser entendida, más tiempo les estás dando y razones para su falsedad.

He aprendido en lo vivido que por cada minuto que decidamos cerrar nuestros ojos a lo evidente, perdemos sesenta segundos de luz, y que no es bueno nadar entre la oscuridad de las falsedades, pues retrasa tu camino.

También aprendí, que muchas veces te sientes incomprendido, dolido por las injusticias o mentiras, pero que aunque a veces pienses que andas perdido, realmente sólo estás distraído en la vida y gentes que te rodean, y cuando vuelvas a abrir los ojos, seguirás tu camino sin importar mucho lo que dejas atrás y lo que te distrajo de lo que realmente querías.

Caminando he aprendido que los amores pueden llegar por sorpresa, sin que los busques, esperes o cuando has renunciado a ello, y que las excusas forman parte del desamor no del amor, que el ser humano es propenso a ellas en la vida diaria para exculparse de algo que ha hecho mal y salir del paso, y que aunque en primera instancia ellas nos sirven para salvar nuestra imagen, a la larga, no sólo la destrozan, pues ya ante alguien has quedado pésimo, sino que también pueden ser causa de problemas mentales.

Observando a quienes me rodean, me he dado cuenta como desde pequeños nos enseñan a excusarnos y culpar a todo lo de alrededor de las cosas que nosotros mismos hacemos mal, por ejemplo, a los muy religiosos se les oyen excusas cuando sus hijos juegan con drogas, o conducen borrachos y tienen una accidente frases tipo: “es que el diablo está en todas partes” “el diablo quiere hacerte caer”, o como desde pequeños cuando un niño se golpea contra una silla porque corre por casa cuando se le ha dicho mil veces que no debe hacerlo, o se sube a un mueble, en vez de decir, esto te ha pasado porque tu comportamiento no ha sido correcto, se le insta a golpear a la silla o al mueble para que el niño deje de llorar, y al mismo tiempo que se golpea al objeto se dice, “silla mala” “sofá malo”… exculpando así al niño de lo que hace..  y así nos va de adultos, que para todo lo que hacemos mal, buscamos la excusa en el otro, “los otros son los malos”.

También he aprendido que aunque seas muy consciente de tus fallos o defectos, jamás debes revelarlos ni siquiera a las personas que más amas, porque luego no dudarán en utilizar tu defecto reconocido como arma arrojadiza o como excusa de sus pésimos comportamientos: “Cuando me enfado tengo mal genio y en ese momento no soy ya comprensiva porque ya estoy dolida, dejadme en ese momento que luego cuando me calme volveré a ser la persona comprensiva que todos pateáis y volveré a ser dulce” .. “la relación se acabó, no porque yo le haya mentido, no porque yo le haya sido infiel, no porque yo la haya defraudado, no porque yo ya la haya utilizado para otros fines, no porque yo la haya pateado, no porque yo la haya faltado al respeto, o humillado, sino porque ella tenía mal genio, era un monstruo cuando se enfadaba” y claro, nadie se para a preguntar, por qué motivos se enfadaba ella y que es lo que tanto le había dañado para ponerse así.. así que todos damos una palmadita y decimos, muy bien, has hecho bien en dejar a semejante monstruo tan egoísta que no se paraba a entenderte. .. seguimos culpando a la silla o el diablo.

Me he dado cuenta que el perfil de la gente que tiene una autoestima frágil son los que más suelen caer en la tentación de las excusas por orgullo y el miedo a que su imagen sufra un deterioro por un mal comportamiento, aunque no se den cuenta que en principio ya quedan mal con la persona sobre la cual están mintiendo aparte de tener pocos escrúpulos porque sin duda la están haciendo daño y dando una mala imagen que no le corresponde, y a la larga, se vuelven en mentirosos compulsivos para seguir saliendo del paso, sin darse cuenta que si no reconoce los errores, no aprende nada y tiene muchas posibilidades de hacer siempre lo mismo, una y otra vez, no sólo haciendo infelices a quienes le rodean, sino haciéndose infeliz a si mismo, pero que si reconoces el error, damos ejemplo de coraje e inteligencia y superioridad mientras que cuando no lo reconoces y lo excusas para los otros es latente y palpable un complejo de inferioridad.

Durante este tiempo he aprendido que las personas que excusan todo siempre empiezan con un “la culpa es mía pero…” o “yo fui malo pero…” y algunas de las cosas que ponen detrás del pero, lleven pero o no, son ofensivos para la inteligencia humana, pero, que al parecer poca gente es inteligente y se creen las excusas a pies juntos, o quizás sólo les interesa creerlas, o bien por celos, o bien por reforzar excusas que ellos mismos pusieron en un pasado.

A lo largo de la vida, también me he dado cuenta, que ellos son los que ponen las excusas pero que las mujeres parecen refugiarse en ellas en ocasiones para no sentirse culpables, aunque a mi manera de ver, y aunque quizás a alguien le parezca inmoral, sería mucho más saludable llamar a cada cosa por su nombre aunque no sea socialmente aceptado, pero la honestidad hace que haya menos gente lastimada, pues da lo mismo la excusa que pongas y que te refugies en ella pues lo mal hecho, mal hecho está y si tienes conciencia, no te quitará sufrimiento, sino que dará más camino a lo mal hecho para seguir sufriendo.. así pues he oído cosas como “estoy con un hombre casado porque su esposa ya no lo quiere, no es tan inteligente como él, se ha dejado mucho, no es buena amante, es mala y no lo comprende, no puede hablar con ella.. pero admitamos que sino se ha divorciado nunca, tal vez sus esposas sean buenas, inteligentes, bonitas, cariñosas, buenas amantes y lo han soportado, y por algo no las han dejado porque si un hombre sufre mucho en su matrimonio, o es un estúpido o un calzonazos o sabe que quizás el culpable es él, y que queréis que os diga, un hombre de esas características mejor no tenerlo al lado, pero sin embargo, nos vienen con todas las excusas de lo malas que eran sus parejas, como las que he nombrado u otras tipo: Ella es buena pero él se aburre y no siente pasión, es buena y mala a la vez (esto es para mondarse de la risa, no ella es muy buena, pero me jodió la vida.. es decir, intentan ser caballeros para que creamos más sus mentiras, y acaban haciendo un pupurri de todo lo malo de ella..), se están separando, están separados pero viven en el mismo techo por los hijos o por el dinero,  no la pueden dejar porque están enfermas, o locas, o porque se suicidan, o porque lo matan, no la puede dejar y punto, en fin, la última es la más certera, pero todas las mujeres, se refugian en tanta excusa y aún dice, “pobrecitos, la silla es la mala”

Lo mejor es cuando la mujer se entera de todo, y la mala sigue siendo la silla, pues por supuesto, su querido marido o novio, habrá sido engañado por una fulana cualquiera que no le importa romper matrimonios.. y así, siempre la silla será la culpable, y entre ellas se matarán, y él con sus excusas se las pasará sudando por si alguna llega a ser inteligente y pararse a pensar, porque sabe que si alguna parte lo hace, se darán cuenta que la silla no hizo nada, sino que tú fuiste el que la golpeaste a ella. Pero como digo, es mejor refugiarse en las excusas, sean sillas, diablos, malos entendidos, idiomas, o lo que sea, en un caso para excusar comportamientos que no son correctos, y en el otro bando para poder seguir haciendo algo que no es correcto pero no sentirnos mal con nosotros mismos.

La vida también me enseñó que los hombres en general son bastante menos valientes y decididos que las mujeres, por eso son lo reyes de las excusas.. en estos momentos no estoy preparado, lo hice tan mal que no quiero volver a repetirlo o me da miedo repetirlo, en otro momento de mi vida quizás, la inmadurez me hizo actuar mal, tú eres perfecta y por eso no mereces un tipo como yo, y en el fondo, tienen un miedo atroz a comprometerse porque creen que les resta libertades, cuando realmente no las tienen ya, pues no son libres de amar abiertamente por esos miedos absurdos, y quieren pero no pueden estar en pareja porque han sido capados, o bien por terceras personas, o muy probablemente por ellos mismos, así que acuden a los tópicos, para demostrar ante los otros hombres, lo machos que son y no pudiéndose comportar como realmente son, no vaya a ser que piensen que soy…

Sin embargo, la vida me está enseñando, que cada vez hay más mujeres que siguen de igual forma estos tópicos absurdos, y repiten las mismas excusas que los hombres pensando que si a ellos les han funcionado durante siglos porque no les van a funcionar a ellas, y culpan a la silla o al diablo también de sus andanzas.

He aprendido que en esta sociedad se valora cada vez menos quién eres, y se da mucho valor a lo que tienes, representas o a la cuestión monetaria, y que por tanto, cada día hay más personas acomplejadas por su edad, por su pobreza, por su físico, y que hacen verdaderas barbaridades en gimnasios, con la comida, o con la cirugía estética, sin pararse un segundo en pensar ser mejores personas, porque a fin de cuenta no sirve de nada.

He aprendido que cada vez tenemos más miedo al rechazo, sin darnos cuenta que es un rechazo superficial, que no es lo que importa, porque cómo podría una mujer o un hombre rechazarte a ti si te acaba de conocer si sólo ha conocido tu imagen,  cómo podría rechazarte por la persona que eres realmente si no tuvo tiempo de conocerte.. así que rechaza sólo lo que ve no lo que eres..y por tanto, ¿qué importancia tiene ese rechazo? La tiene toda, porque hoy en día es lo que importa, lo de fuera, por eso cada vez más, vemos diferencias de edades en parejas de 20 o más años, porque la clave que piensas para ser exitoso, es comprar todo, la juventud, la belleza, el pivote que llevas al lado, el fantástico coche, bicicleta, sin darte cuenta, que todo lo que se compra tiene fecha de caducidad, porque lo esencial, no se puede comprar, y que te faltarán muchas cosas para ser feliz, aunque de cara al público fingirás ser exitoso con los objetos que te rodean, incluido tu pareja.

He aprendido que a pesar que el ser humano vive más tiempo, prácticamente nadie se para a saborear el camino, y todo el mundo tiene prisa para todo, se confunde el vivir rápido con el vivir intensamente, sin saber que a veces, lo más intenso reside en la lentitud.

Por todo ello, he aprendido que quizás, a veces, ser un bicho raro en el mundo que resides, sólo trae complicaciones, decepciones, y humillaciones, juicios improcedentes, y muchas, pero muchas mentiras sobre tí misma, así como acusaciones como que tú eres la silla. He aprendido que, como decía cierta persona, el decir que por ser buena la vida será buena contigo es como decir que un toro no te topará por ser vegetariana, o que es falso que la vida siempre te dé lo que das, o que recoges lo que siembras, y no es verdad que siendo justo, sincero, o reconociendo tus errores vivas más feliz, o que si eres generoso tu generosidad se duplicará, o que al final todo el mundo paga por sus pecados. Pero aún con lo injusta que es la vida y quienes habitan en ella,  aún así prefieres decir, yo golpeé a la silla y yo soy responsable de mis actos, porque por lo menos te das una oportunidad de crecer aunque lo hagas en soledad, que disfrutar el camino es también bueno, y que al final, aunque derrames muchas lágrimas, y aunque nunca lleguen recompensas, quizás serás tú la única que habrá sabido vivir sin sillas, ni diablos, y por tanto, aunque magullada habrás vivido una vida más real y de más colores.

El viaje (novela libre azabache)

Posted in Aprendizaje, enseñanzas, Familia, fábulas, MIS ESCRITOS, Viajes on 15/06/2010 by ena4

 

Subo un trocito de algo que escribí, no sé si denominarlo novela, y que nunca acabé… pero aunque en general no me gusta como escribo, o como transmito las cosas, hay un trocito de esa novela, que siempre una y otra vez voy a leerlo cuando las cosas no funcionan bien… ahí va.

Zoe en una semana se iba de vacaciones, así que no se podía permitir el lujo de descansar ni un segundo, pero aún así no pudo evitar que el recuerdo de su padre llegará claro a su memoria.

¡Qué bonito era emprender un viaje en el coche de papá como si de una aventura se tratara!. En los trayectos, cantaban su madre con esa voz espectacular (que nada tenía que envidiar a cualquier artista), su hermana y ella misma. Su padre nunca cantaba, pero sonreía cuando alguna nota se escapaba y se oía algún gallito entre la música.

Recordó las palabras de su padre: “Los viajes son una representación corta de la vida, avanzas, pero a veces debes saber parar a repostar, hay quien te adelanta, pero no debes impedirles ese avance ni entrar en competiciones absurdas; hay veces que el viaje está cargado de gratas sorpresas como encuentros inesperados o nuevas personas que entren en tu vida, pero también puede ser que haya alguna sorpresa desagradable, como que se estropee tu coche y con tu actitud de contrariado estropees el resto del trayecto.

Mientras viajas puedes soñar como será el día que llegues a tu destino, pero sin olvidarte poner los ojos en la carretera y no solo en los sueños, pues quien despega los ojos de la carretera, al final sufre accidentes.

La vida es igual, es como un viaje emocionante, en que tu actitud hará que merezca la pena o no, el saber soñar y buscar esos sueños la hará una vida grata, pero si te olvidas de dejar los pies en el suelo de ese transcurrir de la vida, acabarás destrozando tu vida. Sigue tu corazón igual que con el coche seguimos un camino para llegar al destino que queremos”

 

Ahí queda para vosotros.. creo que debería de acabar esa novela algún día, así como otra que hay por ahí empezada.

Besines.

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