Archivo para Aprender a amarse

Cerrando los ojos

Posted in Amor, amor y desamor, Aprendizaje, Elegir, enseñanzas, MIS ESCRITOS with tags , , , , , , on 10/05/2015 by ena4

 

 

 

 

amor 3

 

 

 

 

Algunas veces la gente afirma categóricamente que ha amado, o que los han amado totalmente seguros de lo que dicen.

Amar, todos creen haber conjugado el verbo, pero la verdad es que la mayoría están en una gran confusión.

Yo soy una de esas personas que he creído amar, sólo porque en mis relaciones lo dí todo. Puse toda la pasión, me centré en el otro, apoyé, intenté que mejoraran. Cada uno de ellos creí amarlos y desde el primer momento creí que serían el amor definitivo, el de verdad.

Cuando pasó el tiempo me di cuenta que realmente nunca amé, creí hacerlo, pero no lo hice. Nunca hubo esa persona que al besarme hiciera desaparecer el mundo, siempre había detrás unos padres, una economía, una religión, unas obligaciones, unas amistades o unas ex, unas metas inamovibles, un trabajo,  unos deseos, unos sueños que cumplir. Nunca hubo ese alguien que me hiciera perder la cabeza, o plantearme mis objetivos para cambiarlos por algunos comunes. La verdad ellos no daban nada, y esperaban que yo cambiara mi vida por ellos, y de hecho alguna vez me planteé hacerlo, pero movida por el “es lo único que puedo hacer si quiero que esto funcione, la única solución” más que por el hecho de decir “no me importa lo que pase, no me importa lo que sea, sólo sé que esa persona existe y que yo quiero existir junto a él sea como sea, y pase lo pase”

Eran esos “amores” egoístas a los que piden que modifiques toda tu vida, a veces de forma directa, a veces de forma indirecta, y que cuando no lo hacías porque intuías que las cosas no eran equitativas, encontraban la forma de culparte de todo. Y yo era esa persona, que lo daba todo porque me hacía feliz verlos felices, hasta que me daba cuenta que también quería ser feliz, y también quería ser tomada en cuenta, y que también quería ser parte de la pareja, no para ser moldeada al gusto de ellos, sino para plantear juntos nuevos objetivos, nueva manera de vivir, nuevas maneras de hacer que incluyan a dos, no a uno sólo. Y por supuesto, cuando llegaba a este punto de no sentirme parte de una pareja, abandonaba las relaciones.

Sí soy de esas mujeres que algún libro titula “las mujeres que aman demasiado” pero yo no lo considero amar demasiado, ni falta de autoestima, pues quien me conoce bien sabe que soy una persona segura de mi misma, aunque con inseguridades, porque estar segura de ti misma no significa que no existan inseguridades, igual que el ser valiente no significa no tener miedo, sino que estar segura de ti misma es saber dónde están tus inseguridades, aprender a convivir con ellas, aprender a que nadie te haga daño con ellas, y a no dejar que estas inseguridades te impidan ser feliz. Aprender que una inseguridad te pone un límite pero saber que ese límite puede que no sea eterno si te fijas en tus características fuertes.

La cuestión es que nunca cerré los ojos y me olvide del mundo, y no creo que ninguno haya cerrado los suyos y se haya olvidado de su mundo. Nunca cree un mundo alrededor de un nosotros, ni sentí que ellos lo hicieran. Nunca sentí un nosotros, compuesto por un tú y un yo, sino que siempre había un nosotros con más personas dentro, más tendencias, ideas, ideologías que no solo las nuestras. Siempre sentí que era la tonta que daba demasiado sin recibir nada o poco a cambio, y que no había nadie al nivel de mi pasión. Siempre sentí que era “segura” y que realmente preferirían estar con alguien diferente a mí.

Aún así fui feliz, porque di todo de mi, lo mejor y lo peor, porque yo me río mucho cuando oigo eso de “yo siempre he dado lo mejor de mi”, bien, entonces no te has dado por entero a nadie, has dejado puertas cerradas, no has permitido que te amen, que entren en todo tu ser. Sin embargo yo en todas y cada una de mis relaciones, abrí todas las puertas, saqué lo mejor y lo peor, jugué todas mis cartas sin importarme perder la apuesta, o sin temer los juicios, peleé todo lo que pude porque las cosas funcionaran, también me humillé y rebajé, y cuando me di cuenta que eso no es lo que quería a pesar del dolor, abandoné.

Y con la lejanía me doy cuenta que nadie estuvo a la altura de mi pasión, que todos se quedaron pequeños, que jamás los amé a ellos, aunque sí amé a lo que creía que eran, que los subí a un pedestal que no les correspondía, que les permití durante un tiempo ser lo más importante de mi vida pero no por ser ellos, no porque ellos fueran realmente importantes, sino que ellos tuvieron la importancia que yo les quise dar.

Cuando las personas me dicen, yo sí he amado y me han amado, pero el amor se acabó, después de contarme ciertas cosas que no son propias del amor, pienso que pena que a cualquier cosa se le llame amor, porque el amor debe ser parecido a eso que cuando alguien te besa y cierras los ojos, desaparece todo, absolutamente todo, y no hay un lugar donde quieras vivir, no hay un problema que quieras que te haga perder el tiempo, no hay otras personas fuera de ese beso, y por tanto, no hay lugar donde ir ni otras bocas que quieras besar, ni otros abrazos donde cobijarte cuando ese beso se acaba. Cuando cierras los ojos debe ser un tú y yo, no sólo un tú o un yo, no sólo lo que tú esperas de la vida, ni el lugar donde hasta ese momento querías vivir, no es adaptarte al otro, ni que el otro se adapte a ti, sino crear juntos ese lugar, ese lugar donde seáis dos y los dos os sintáis bien. Algo así debe ser el amor.

Anuncios

La sombra

Posted in Aprendizaje, enseñanzas, MIS ESCRITOS with tags on 01/04/2014 by ena4

fotografia-39

 

 

 No sé a lo largo de la vida cuántas veces crees poder hacer algo y de improvisto aparece esa sombra larga, fría y oscura que te sumerge en un mar de inseguridades y te impide avanzar.

 Esa sombra tiene muchas formas, nombres y formas de aparecerse. A veces la sombra está en la boca de tus padres que te enseñan a qué temer, cómo cuidarte, qué hacer o no hacer, cómo ser humilde, espabilado o defenderte, quienes son buenos para la amistad o el amor y quienes no… . Esta es la sombra del buen hacer, del amor, pero aunque viene de buenos sentimientos y deseos, te impide realizar muchas cosas, te impide muchas veces ser una misma por miedo a ver la decepción en sus rostros, otras porque te infiltran tantos miedos en tu cabeza que a veces ves fantasmas donde no los hay, y otros fantasmas que deberías ver, ni los percibes porque estás tratando de esquivar a los primeros.

Otras veces la sombra viene en forma de “amistad”, si entrecomillas, porque todos hemos tenido ese sombra conejera que nos dice, tú no puedes, ese ni te mira, no es que lo hagas bien es que has estado más tiempo aprendiendo, no alcanzarás ese límite… es decir, aquellas personas que no se atreven a volar, o no saben volar y por tanto, cortan las alas a quienes tienen al lado.

Después tras de ti, también va la sombra de aquel que siempre dice “va no te atreves” “no tienes narices de hacer” .. el que siempre te reta pero curiosamente en cosas que te van a perjudicar y jamás en cosas que te hagan avanzar. Y estas sombras son de las más peligrosas.

También está la sombra del ser superior, el ser que todo lo hace mejor que tú y te recuerda cada día que no sirves para nada, y que debes de dar gracias a tener una persona tan eficiente como él o ella a tu lado. Esta sombra se ríe de ti en cuanto te das la vuelta, y no duda en ridiculizarte ante los demás. Son aquellos que quizás son muy buenos en su campo, y si te atreves a meterte en ese mismo campo, para que destaquen más por su saber hacer, deben de pisar y resaltar lo que los otros hacen mal, y por supuesto, en privado te dirán “no te preocupes tú puedes” pero en público ni se acercarán a ti no vaya a ser que lo relacionen contigo. Son esos subgrupos de gente chip en un campo u otro de la vida.

La sombra de la sociedad que te etiqueta, clasifica, para crear seguridad pues algo que no está etiquetado no sabemos qué es, y si no sabemos que es hay que temerlo, despreciarlo desterrarlo, y si lo etiquetamos sí sabemos qué es y haremos exactamente lo mismo si no pertenece a nuestro grupo, o si pertenece a nuestro grupo, aceptarlo.

Por último tu sombra, la peor de todas, porque se retroalimenta de las otras sombras, las que te persiguen donde quiera que vayas, y hace tu oscuridad más extensa. La que bebe de los miedos creados en tu mente por ti o por terceras personas. La que te boicotea más duramente que la sombra de los otros, la que pone límites demasiado severos, orgullo en tu pasión, indecisión en tus seguridades, angustia en tus sentimientos, la que te dice que no mereces en tus frenesís, la que te dice que representes un papel porque por ti misma no serás aceptada. La que no sólo te dice “no puedes” sino que te paraliza para que se cumpla ese pronóstico.

Pero si te fijas, las sombras nacen, crecen, se ven, cuando más luz hay, así que tienes dos opciones: apaga todas tus luces, y camina en la oscuridad, o deja esas luces abiertas y aprende a jugar con las sombras.

Una sombra nace porque obstaculiza una luz,  ocupa todo tu espacio detrás de ti. Tú eres quien obstaculizas esas luces para crear esas sombras, y por tanto, no sería más inteligente mirar lo que tienes delante y dejar lo que hay detrás? No sería mejor mirar hacia la luz y dejar que la sombra te siga si quiere?

Hay tantas luces en la vida que nos negamos a mirar, tantos focos en la vida por descubrir, y hay tan veces que no nos damos cuenta que cuando más te machacan es porque tu luz está creando sombras en esos seres inseguros que nos rodean, tú eres el obstáculo que los sumerge en penumbras. Otras quizás no seas obstáculo pero eres esa luz de diferentes colores que no aceptan por ser diferente, ni mejor, ni peor, o en según que casos mejor o peor, y que al ser diferente distorsiona tanto la luz que están acostumbrados a seguir, y sus sombras se llenan de diferentes tonos, que eso les causa miedo, desconcierto, sensación de inseguridad o malestar.

 No sé a lo largo de la vida cuántas veces crees poder hacer algo y de improvisto aparece esa sombra larga, fría y oscura que te sumerge en un mar de inseguridades y te impide avanzar, sólo sé que si te impide avanzar simplemente opta por mirar al frente, ahí nunca aparecerá.

charlesmanher.wordpress.com/

Lo que nunca te dije

criss!! ❤

Leer ayuda al corazón <3

La Reina del Low Cost

tu blog de moda real

ENA 4

Mis Escritos y otros escritos

Inteligencia emocional y otras habilidades

Un blog para la gente que ha despertado y que desea conocerse a sí misma, así como mejorar cada día en la gestión emocional y afectiva.

quetediria

A great WordPress.com site