Para Álvaro Fabián Nuñez Pizarro

 

El día que nací de nuevo

Hay veces en la vida que mueres viviendo, o vives muriendo.Cuando yo lo conocí, era ese momento de mi vida, en que me arrastraba por ella, sin saber muy bien dónde estaba mi norte, por qué me pasaban las cosas que me sucedían y me preguntaba una y otra vez por qué no sembraba lo que había ido plantando… porque bien es sabido que la mayoría de las veces no recoges en esta vida lo que has sembrado se diga lo que se diga.Decidí escapar de todo, de mi entorno, de mi mundo. Lejos de todo, y que mejor lugar a elegir que el fin del mundo o el culo del mundo, como lo llamaba él.

De pronto llegué a un lugar extraño, que no extrañaba en absoluto, a una ciudad en la que nunca había estado, y que sin embargo era como llegar a casa, y me encontré reflajada en unos ojos que no conocía de nada, pero que me parecían eternos acompañantes.

Enseguida me dio varias lecciones. Él, tenía infinidad de problemas, probablemente más graves que los míos, pero cada día se levantaba con una esperanza, no había día que no oyera una canción en su boca, y una frase de ánimo.

Él era empuje, ganas, vida, sol, alimento, aire y poco a poco pasó a ser todo.

Volvió a sacar mi espíritu, el alma alegre, quien yo siempre había sido, mi generosidad, mi buena fe, bondad. Mi yo, mi único yo, un yo que no se había apreciado mucho y el poco aprecio, los golpes, y la miserable vida, habían hecho que me olvidara de quién era yo, y creyera más en que no merecía la pena, aunque profundamente siempre he sabido que soy buena persona y merezco mucho la pena.

Recuerdo que hubo momentos en que desee no ser inteligente sino ser la típica niña que finge ser infantil y medio tontita e inocente, que al parecer es al final las que agradan, y a las que nunca culpan de nada a pesar que detrás de esa máscara siempre haya arpías que saben jugar muy bien sus papeles. Desee ser eso.

Sin embargo, ahí estaba él, mostrándome de nuevo lo que ya sabía de mi misma, amándome realmente a mí, a quien yo era con virtudes y defectos y enseñándome de nuevo a quererme.

Me levantó y me devolvió todo lo que la vida me había quitado en pocos días, y poco a poco, me enamoré de ese ser tan excepcional, de ese ángel divino.

Admiraba cada acción, cada palabra, su creatividad, su buen hacer. Él era algo mandón y a veces un tanto refunfuñón pero amé hasta eso.

Luego vino la separación.

Perdí el contacto, y caí en una depresión horrible.

No había noche que no me acostara llorando, que no sollozara, que no rezara para que estuviera bien. La falta de noticias y el no poder ponerme en contacto me angustiaba, me desarmaba, me hacía sentir pequeña, y despotricaba contra lo injusto que es la vida. No entendía como alguien como él, podìa pasar por lo que pasaba, y sin embargo, que haya en el mundo personas malas como alguno de mis ex, que juegan con la gente, y puedan vivir una vida tan plena.

Caí en una amarga depresión, y añoraba una y otra vez estar en sus brazos, oir su voz, oir sus canciones a veces desentonadas, sentir su mirada puesta en mi.. ¡Cómo me gustaba cuando me miraba!, sus comentarios sabios. Todo, lo añoraba todo.

Sé que a veces cuando estuve allí me mostré un poco irrascible, pero sólo era el miedo a perder, sólo me hacía reaccionar así cuando se apoderaba de mi ese sentimiento de injusticia e impotencia, sólo era el miedo a dañar.

Lloré tanto, le deseé tanto, le añoré tanto, le amé tanto en su ausencia, y ahogué tantas veces las lágrimas en un vaso donde siempre veía reflejada su luz, marqué tantas veces el teléfono de su familiar a ver si por fin daba señal, le escribí tanto en trozos de papel abandonados que no tendría tiempo ni espacio en esta vida para conseguir explicar todo.

Pensé que habría muerto, le había tenido que pasar algo, porque lo último que había hablado con él era de una posible intervención donde debían operarle del corazón. Y así, igual que cuando murió mi padre, me hice una coraza, me desprendí de todo sentimiento, y la compasión se apoderó de mi sentimiento de amor.

A los meses, se puso en contacto conmigo. Me quedé perpleja, no sabía si dar saltos de alegría o meterme por el teléfono y arrancarle todos los pelos, sin embargo, ya la compasión había superado y matado al amor.

Me dolió, me dolió tanto… sí, entendí, entendí todo lo que me decía, excusé a pesar que yo no hubiera hecho lo mismo, excusé, pero en ese momento, la que moría era yo, ya despobrista de sentimiento, ya fría y distante.

Sin embargo, él fue uno, quizás el único amor verdadero real, no idealizado, la persona maravillosa que me devolvió quien yo era, la persona que me devolvió mi libertad, pues había vivido muchos meses encerrada en esa cárcel creada con barrotes de tortura levantadas por las personas que me habían rodeado. Fue mi ángel, mi amor, mi vida, mi aliento, mi nuevo latir, mi nuevo vivir, mi maestro, mi todo en medio de la nada, mi renacimiento, mi resurgir, el que me puso un espejo delante y me dijo esta eres tú y tú mereces la pena.

Desde entonces no se me ha olvidado quién soy. Cada vez que me deprimo, pienso en quien soy, y me amo como nunca. Cada vez que me dan patadas y lloro, pienso en él, y canto y le pongo buena cara al mal tiempo. Cada día que creo me fallan las fuerzas, pienso en lo fuerte que fui con él y en lo fuerte que era él.

No solo lo amé, sino que me volví a amar a mi misma, volví a ser la persona que siempre había sido, la niña juguetona, la mujer sensata, la mujer que ya no le avergonzaba ser inteligente, la mujer que podía con todo, y a la que alguna vez habían llamado super woman por la independencia que solía caracterizarme.

Con él entendí que era el amor real, el amor de verdad. Hasta entonces solo había amado una vez, pero era un amor idealizado, no real, porque Sergio, era de carne y hueso pero no existía tal y como yo lo cree, sin embargo él, Álvaro, superaba todas las expectativas que jamás me hubiera podido hacer sin necesidad de crear imágenes ficticias.

Siempre he pensado que el amor no solo debe ser fuego, aunque yo necesite fuego, sino que también debe ser luz, debe ser camino, y él fue mi luz.

Todas las personas que han pasado por mi vida, estoy segura que quedarán en el camino, que no vendrán conmigo hasta el fin de mis días porque fueron nada, porque fueron basura, porque fueron engaño, crueldad, porque intentaron matar a la Helena que brillaba más que ellos. Sin embargo, Álvaro, estará en mi último suspiro, en mi último aliento, porque él no intentó apagar mi brillo, sino que fue lo suficiente hombre como para brillar junto a mí.

6 comentarios to “Para Álvaro Fabián Nuñez Pizarro”

  1. Alvaro Nuñez Says:

    Gracias Helena, gracias por este regalotan hermoso.

    La verdad es que mi pecho se inflaba al avansar por estas líneas que me dedicaste. Anoche te escribía que ojalá alguien hubiese sentido por mi lo que tu habias escrito y con tu respuesta me quedó claro que idealizar a las personas estaba mal y eso no era verdadero amor. Y hoy al leer esto me llena de emoción que me regales tus sentimientos, me llena de orgullo haberte conocido y que al pasar los años estemos juntos, ya no como cuando fuimos pololos, pero mas lindo y fuerte aun.

    Eres una de las personas que mas quiero en el mundo, eres mi amiga, mi confidente, mi consejera, la que me hace poner los pies sobre la tierra, la que siemre dice la verdad, la que siempre está ahi para escucharme y con la que no tengo vergüenza ni temor de abrirme. por eso siempre agradezco haber estado conectado a inernet ese día, porque conocí a una de las personas mas buenas y mas verdaderas que visto.

    Nuevamente te agradezco por el regalo que me has dado, me habria encantado que estuvieras acá para festejar mi cumpleaños.
    Te quiero mucho!!!!

  2. Heyy ! cuanto hace que no pasaba por aquí, lamento no hacerlo más seguido, pero ya sabes que nos colgamos cada una con sus cosas, pero ahora me acorde de vos y me puse a buscar por donde andaba tu blog ^^

    Espero que estes muy bien ! yo con la facultad (ya en la carrera de diseño gráfico) , con el teatro como siempre y esas cosas, cansada pero bien !

    Un beso enorme =)

  3. hola maru!!! si hace tiempo… la verdad es que nos perdemos constantemente, yo hace que no paso también por el tuyo!!! a ver si este domingo tengo tiempo y me voy pasando por todos los sitios que tengo abandonados.

  4. Hola ENA4 : Pasa a buscar tu merecido premio por mi Blog:
    http://marcialcandioti.wordpress.com
    El Premio a la Amistad que te entrego con todo cariño esta en el Post del día Jueves 1ro. De Octubre de 2009.
    ¡Gracias, y lo mejor para ti!
    Marcial Rafael Candioti IV

  5. Alee.. Says:

    Hola! Hace cuanto que no sé nada de ti hermosa!!
    Que hermoso lo que escribiste, de verdad me encanta verte asi de entera, asi de fuerte. ^^

    Me recordaste lo que sentí la primer a vez que besé a Alfredo… que nada podría salir mal, y sin embargo tuve mucho miedo, ya te sabes la historia.
    Por cierto.. encantador el detalle de “amé incluso lo mandón y refunfuñón que era”…

    Un beso guapa, luego te mando un mail con más calma

  6. Alvaro Nuñez Says:

    cuándo subes algo nuevo????
    jejejejeje
    besos cuidate.

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