Felicidades Juan

 20-06-09 021

 

ORÍGENES DE LA FIESTA DE SAN JUAN (REVETLLA DE SANT JOAN)

El 23 de junio se celebra en el hemisferio norte, el día más largo del año. Es el día en que la naturaleza, el hombre y las estrellas se disponen a celebrar una fiesta, cargada de gran poder y magia. Hadas y deidades de la naturaleza andan sueltos por los campos; los agricultores dan gracias por el verano, las cosechas, las frutas y por disponer de más horas para cumplir con sus tareas y entregarse a la diversión. También es el momento justo para pedir por la fecundidad de la tierra y de los mismos hombres; además se debe comenzar a almacenar alimentos para pasar el otoño y el invierno.

Ni que decir tiene que esta fiesta solsticial es muy anterior a la religión católica o mahometana. Podríamos quizás situarla hace unos 5.000 años, cuando nuestros antepasados, se dieron cuenta que en determinada época del año el Sol se mueve desde una posición perpendicular sobre el Trópico de Capricornio, hasta una posición perpendicular sobre el trópico de Cáncer. A estos días extremos se les llamo solsticios de invierno y verano. El día que veremos al sol ponerse más al sur es el 21 de diciembre y el día que lo veremos ponerse más al norte es el 21 de junio (siempre hablando del hemisferio norte, el sur será al contrario).

Hablando propiamente del solsticio de verano, en esta fecha el eje de la tierra está inclinado 23,5 grados hacia el sol. Esto ocasiona que, en el hemisferio norte, el 21 de junio sea el día más largo del año. En un principio se creía que el sol no volvería a su esplendor total, pues después de esta fecha, los días era cada vez más cortos. Por esta razón, fogatas y ritos de fuego de toda clase se iniciaban en la víspera del pleno verano, o 20 de junio, para simbolizar el poder del sol y ayudarle a renovar su energía. Después se pasaron a encender en las cimas de las montañas, a lo largo de los riachuelos, en la mitad de las calles y al frente de las casas. Se organizaban procesiones con antorchas y se echaban a rodar ruedas ardiendo colinas abajo y a través de los campos

Uno de los antecedentes que se puede buscar a esta festividad es la celebración celta del Beltaine, que se realizaba el primero de mayo. El nombre significaba “fuego de Bel” o “bello fuego” y era un festival anual en honor al dios Belenos. Durante el Beltaine se encendían hogueras que eran coronadas por los más arriesgados con largas pértigas. Después los druidas hacían pasar el ganado entre las llamas para purificarlo y defenderlo contra las enfermedades. A la vez, rogaban a los dioses que el año fuera fructífero y no dudaban en sacrificar algún animal para que sus plegarias fueran mejor atendidas.

Otra de las raíces de tan singular noche hay que buscarla en las fiestas griegas dedicadas al dios Apolo, que se celebraban en el solsticio de verano encendiendo grandes hogueras de carácter purificador.

Los romanos, por su parte, dedicaron a la diosa de la guerra Minerva unas fiestas con fuegos y tenían la costumbre de saltar tres veces sobre las llamas. Ya entonces se atribuían propiedades medicinales a la hierbas recogidas en aquellos días.

Entre los beréberes de África del norte (Marruecos y Argelia) se enciendan el 24 de junio, durante la fiesta llamada Ansara, hogueras que producen un denso humo considerado protector de los campos cultivados. A través del fuego se hacen pasar entonces los objetos y utensilios más importantes del hogar. Los beréberes las encienden en patios, caminos, campos y encrucijadas y queman plantas aromáticas. Prácticamente ahuman todo, incluso los huertos y las mieses. Saltan siete veces sobre las brasas, pasean las ramas encendidas por el interior de las casas y hasta las acercan a los enfermos para purificar e inmunizar el entorno de todos los males.

Pero de nuevo nos encontramos ante una gran paradoja, identificamos una fiesta profundamente pagana con un Santo del mundo cristiano, que si con algo puede relacionarse es con otro elemento básico como el agua, (sobre manera cuando según dice el adagio popular Agua de por San Juan, quita vino y no da pan). En este sentido nos enfrentamos claramente ante la cristianización de un ritual con numerosos adeptos en el mundo pagano que se encontraron aquellos primeros apóstoles, que soportaron la difícil labor de conducir a la conversión a aquellas gentes que eran vistas como bárbaras.

En esta fecha se supone que se conmemoraba el nacimiento del Bautista, curioso cuando habitualmente es la muerte la que se marca en el calendario festivo cristiano.

Aunque la distancia entre el fuego y el agua es clara, ambos son elementos purificadores y básicos en cualquier ritual.

NOCHE DE SAN JUAN:

El nombre JUAN: Procede del hebreo Yo-hasnam, con el significado de “Dios es misericordioso”. Otra etimología muy cercana es la de Jo-hanan o Jo-hannes, que significa “Dios está a mi favor”

Esta es una fecha en la que numerosas leyendas fantásticas son unánimes al decir que es un período en el que se abren de par en par las invisibles puertas del “otro lado del espejo”. La atmósfera se carga de un aliento sobrenatural que impregna cada lugar mágico del planeta y es el momento propicio para estremecernos, ilusionarnos y narrar a nuestros hijos, nietos o amigos toda clase de cuentos, anécdotas y chascarrillos sanjuaneros que nos sepamos.

Esta noche se abre la puerta que nos introduce al conocimiento del futuro y a las dimensiones mágicas de la realidad. Es la noche en que los entierros arden, el Diablo anda suelto y los campos son bendecidos por el Bautista.

En la mañana de San Juan (24 de junio), muy temprano hay personas que aún conservan la tradición de lavarse el pelo y la cara con las aguas bendecidas, aunque prácticamente se ha perdido el rito de llamar tres veces consecutivas: -¡San Juan!, ¡San Juan!, dame milcao (guiso de papas con manteca) yo te daré pan.

 La noche del 23, el acontecimiento más importante es el baile del fuego. En mi ciudad encienden las hogueras y se tiran petardos, pero antiguamente, también se tiraban pequeños deseos, conjuros, algo viejo (solían ser muebles) o apuntes del curso con el objetivo de hacer desaparecer los malos espíritus. Y hay una serie de ritos en torno a esta noche, como encender velas para pedir varias cosas, saltar sobre la hoguera, caminar sobre las brasas…. También en mi ciudad se come después de la cena, la coca, que la tradicional consiste en bríos con frutas encima, pero con la peculiaridad que la masa de bríos lleva más canela y más anisetes para darle más aroma de verano.

Antiguamente, las mujeres y hombres bailaban alrededor de la hoguera, saltando entre utensilios del campo o de la casa. Las mujeres era habitual verlas saltar con escobas, y los hombres con tridentes y a veces con cabezas de animales que habían consumido en la cena de la misma noche. Al mismo tiempo que consumían vino, y tomaban toda clase de hierbas. La embriaguez y debido a las diferentes sustancias que consumían, hacía que a largas horas de la noche, dieran saltos que parecían sobre naturales, y muchos/as debido a esta misma embriaguez, a veces se desnudaban. Esto dio lugar a pensar que todos los que bailaban alrededor de la hoguera eran brujos, poseidos o que adoraban al demonio, y por eso se consideró una fiesta satánica en algunos años. En realidad, solo “adoraban” al sol algunos, otros seguían una tradición sin saber muy bien de qué se trataba, otros eran creyentes en Dios pero que aún así, daban gracias por ese sol y cosechas con el mismo rito. Muchos fueron sin embargo condenados por brujería solo por seguir una tradición.

Fecha de transición astral que anuncia diversos cambios en la naturaleza equivale a una ruptura de orden cósmica propiciadora de emergencias del inframundo. Por eso la noche de San Juan es noche de brujas, entes que pueden provocar numerosos males a los humanos.

 

Dedicado especialmente a Juan, que aunque me tiene estos días que es feliz abandonada total, y no me escribe mails para meterse conmigo… estoy súper feliz de que todo le vaya bien.

juan

 

_____________________

Marcial e Irlanda han encontrado trabajo en la capital, de momento están de prueba… también estoy hiperfeliz con ese nuevo acontecimiento, la cosa aún está difícil pero ya se empieza a ver algo de luz.

Felicidades y un fuerte abrazo, y en esta noche de puertas abiertas tanto para el bien como para el mal, desde aquí pidiendo que todo vaya a mucho mejor.

3 comentarios to “Felicidades Juan”

  1. Azul para la salud, tranquilidad, y quitar todo el mal rollo que otros te echan encima. Es la primera que se apagó :s

    Amarilla, para la economía, y todo lo relacionado con estudios. Fue la segunda que se apagó. 😦

    Violeta, para la espiritualidad, la sabiduría. Fue la tercera que se apagó 🙂

    Roja, para el amor en general y también el de pareja. Fue la última que se apagó. 🙂

  2. San Juan, San Juan, San Juan, venme con tu agua a purificar.

  3. Hola Helena, un placer esta vez pasar por tu Blog para invitarte a que retires dos premios de mi Blog,
    http://marcialcandioti.wordpress.com/2009/06/25/premio-blog-de-oro/

    totalmente merecidos para el tuyo.

    Un abrazo transoceanico, y gracias por ser como sos🙂

    Marcial Candioti

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: